Imagen: facebook.com/melissadohme
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Mellisa Dhome, tenía 20 años y una relación desde la secundaria, ella sentía que estaba con el hombre ideal: Robert ; hasta que Dhome empezó a aplicar a algunas universidades y las actitudes tiernas de su novio se convirtieron en agresivas y controladoras. Decidió terminarle, pero este la amenazó con suicidarse. Con el tiempo las palabras eran más fuertes, pasó a abuso físico y hasta a intento de homicidio.

El 24 de enero del 2012 recibió una llamada de Robert, quien le pidió que se vieran por última vez y así le dejaría en paz. Fue a verlo con su celular y un gas pimienta, pensó que sería la forma de protegerse, pues sentía que algo iba a salir mal. Abrió la puerta y la abrazo, al tiempo que abría la navaja de su mano y la apuñaló 32 veces. Cayó al piso y perdió el conocimiento, hasta que sintió la luz de un policía, aún estaba viva.

Después de pasar varios días en la clínica y someterse a varias cirugías, pudo recuperar la sensibilidad de sus nervios. Pero algo era aún más fuerte que el dolor, pensar que nadie podría quererla así, y estaría por siempre sola.

Imagen: facebook.com/melissadohme
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Hasta que conoció a Cameron, uno de los bomberos que llegaron a salvarla en la noche del ataque. Él la invitó a cenar en la estación a ella y a su madre, le dio su número y comenzaron a salir. Dos años después en un campo de béisbol le pidió matrimonio.

Melissa ahora se encuentra ayudando y dando testimonios a jóvenes para que no les suceda lo que ella tuvo que vivir, y que, afortunadamente, tuvo un final feliz.