Imagen: Getty Images
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Si de algo sirve la historia de Chris Gardner, es para recordarnos que los sueños son difíciles de alcanzar, pero no imposibles.

Gardner nació en el seno de una familia humilde. Su padre era alcohólico; lo maltrataba a él y a su madre, la persona a quien más llego a admirar (También puede interesarte: Películas para ver con papá).

Se graduó de la secundaria y se enlistó en los marines. Luego de ello, se mudó a San Francisco para vender equipos médicos.

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Un día vio a un hombre manejando un Ferrari y le preguntó qué hacía. Él le respondió que era corredor de bolsa. Chris Gardner decidió que también iba a serlo y se inscribió como pasante en la firma Dean Witter Reynolds.

Gardner, se separó de su esposa. Vivió con su hijo, a quien debía mantener con un sueldo mínimo. Llegaron a dormir en baños, en la calle y albergues.

Su esfuerzo dio frutos más tarde ya que su habilidad para las ventas y los negocios era indiscutible: Gardner próspero y ganó varios millones de dólares. Escribió su autobiografía que sirvió para realizar la película ‘En busca de la felicidad‘, protagonizada por Will Smith y que le valió al actor norteamericano una nominación al Óscar.

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A partir de allí, la vida de Chris Gardner se dio a conocer en todo el mundo y el que antes fuera un hombre de escasos recursos, ya no era solo alguien rico, sino famoso (También puede interesarte: Sé más feliz químicamente: Esto es lo que puedes tomar para lograrlo).

Después de la muerte de su esposa, Chris decidió que ya no quería ser inversionista y ahora se dedica a viajar por el mundo dando conferencias con su experiencia de vida.

Allí, Chris Gardner recalca que cada uno es responsable de su propio futuro y que con esfuerzo, podemos alcanzar todo lo que nos propongamos. Al menos, funciono con él, ¿no lo crees?